LOCKDOWN
Desde el Sábado llevamos encerrados.
Estamos a Viernes.
Llevamos solamente 6 días y ya algunos que se quieren tirar del balcón.
Sorry chicos y chicas (¿chiques?... ok...) esto va para largo, en España ya me han cancelado un vuelo que tenía dentro de territorio nacional dentro de un mes, y uno internacional en mes y medio... Así que mientras no sabemos cómo va a acabar esto ni cuánto va a durar os voy a contar una historia.
Estamos a Viernes.
Llevamos solamente 6 días y ya algunos que se quieren tirar del balcón.
Sorry chicos y chicas (¿chiques?... ok...) esto va para largo, en España ya me han cancelado un vuelo que tenía dentro de territorio nacional dentro de un mes, y uno internacional en mes y medio... Así que mientras no sabemos cómo va a acabar esto ni cuánto va a durar os voy a contar una historia.
Ayer hablé con uno de mis mejores amigos.
Nosotros, cuando fuimos a la universidad, estudiamos en un barco.
Si.
Un barco.
Un crucero Royal Caribbean habilitado como una universidad donde nos daban clases.
Bajábamos en cada puerto y tomábamos clases en las diferentes universidades como una forma de inmersión a la cultura de globalización de aquel momento. No teníamos días de la semana, sólo días azules (clase por la mañana), días verdes (clases por la tarde), día pre-puerto y día post-puerto, es decir, el día antes de bajar a puerto, que nos explicaban todo sobre el país, nos solucionaban dudas y daban tips y el de cuando subíamos, que abríamos debate y platicábamos sobre nuestros insights, opiniones y lo que habíamos aprendido de esa cultura específica.
Para todos fue una experiencia increíble, pero hubo dos veces, sólo dos, que quisimos tirarnos por la borda.
La primera fue cuando llegamos al puerto de Shangai y nos atacó un banco de niebla, que duró tres días y no teníamos nada mas que hacer más que ir a clase e inventarnos juegos, porque además estábamos a 1 km del puerto y no veías un pepino; era cómo si el barco estuviera suspendido en una nube, sólo de vez en cuando veías una sombra y era un carguero que se nos había acercado demasiado (I know, creepy) éste fue el primer puerto al que llegamos, así que estuvo muy bien, porque nos dio tiempo a conocernos, hablar con los compañeros y maestros, hacer grupitos de estudio, etcétera y la segunda fue de India hacía la Islas Seychelles, 15 días encerrados en el barco, ya nos conocíamos y claro que queríamos estrangular a todo el mundo.
¡Era horrible!
Muchos nos compramos cuadernos de colorear (que se supone es terapéutico) porque claro, ya sabias quien te caía bien, quien no, y a quien no te querías cruzar en el pasillo. Se nos ocurrieron mil fiestas por la noche: Gender-bender: dónde los chicos van vestidos de chicas y las chicas de chicos, 80´s Party con música de los 80´s y todos disfrazados, luego cruzamos Greenwich e hicimos una fiesta de Neptuno, que te mojaban con una manguera, te tiraban harina encima, le dabas un beso a un pescado (si, un pescado) y te tirabas a la piscina...
Encerrados 15 días con 160 extraños, viéndoles las caras, día si y día también, algo teníamos que hacer...
Vale, si, éramos 160.
Aquí en casa somos 4 y algunos de vosotros sois menos.
Estoy súper consciente de lo que significa para muchos de vosotros, el no salir, porque sé que algunos tenéis jardín, perro, gato, ventana...
Y vivís con gente con la que habéis elegido vivir, otros, no tenéis tanta suerte.
Pero creo que se puede sacar mucho provecho de esta situación.
No hace mucho tiempo que IKEA sacó un anuncio de navidad súper bonito que a todos nos sacó una lágrima. Preguntaban a los padres de una familia que estaba cenando por navidad cuáles eran: el color favorito, la canción favorita, el libro o la peli favorita de sus hijos.
Los padres sacaron 10/10 en todas las preguntas.
En cambio, cuando preguntaron a los hijos, no tenían ni idea.
Hacemos jueguitos de facebook: tu color favorito, tu olor favorito, tu animal favorito... Y todos tus amigos en facebook saben si eres dormilón, tragón, Leo, Virgo o Tauro, si estás a favor del aborto o de que partido político eres y tu opinión sobre la religión.
¿Y tú?
¿Sabes el de tus padres?
¿El de tus abuelos?
¿Cómo se conocieron?
¿Cómo llegaron a dónde están?
¿Cuántas novias tuvo tu padre antes que tu madre?
¿Y tu madre?
¿Y tus abuelos?
¿Por qué no estamos aprovechando este tiempo para conocernos mejor?
A mí y a mi familia, nos encanta hacer competencias de música.
Uno pone el Spotify, y por orden de edad vamos escogiendo canciones y las vamos poniendo y escuchando y cuando nos encantan, las bailamos.
Sirve que aprendemos un montón de música, tanto tus padres de canciones nuevas como nosotros de música de la época.
Igual con las películas.
No se vale que porque a ti no te gusta cojas el móvil e ignores las preferencias de alguien más.
Es estar presente, es el consciousness, el famoso mindfulness, el estar aquí y ahora.
Es el prestar atención a las personas que tienes alrededor y tratar de comprender porqué cuando tu madre ve "Los puentes de Madison" se le sale una lágrima, aunque tú no puedas conectarte con esa película. Y que tus padres entiendan porque a ti te llega al corazón "Lalaland".
Aprovechad este tiempo para sacarle partido.
SUELTA EL MÓVIL.
Jugad Scattergories, jugad trivial, haced los tests de facebook de vuestras cosas favoritas después de cenar pero por escrito, comentad libros, dar consejos y recomendar música.
ESCUCHA.
Qué sabe más el diablo por viejo que por diablo.
Canta, baila, ríete...
Porque, ¿Sabes qué?
Que a lo mejor esta es la última oportunidad que tienes para pasar un tiempo así con tu familia, tus roomies o tu pareja.
Aunque nos queramos pegar un tiro de estar tantos días encerrados vamos a sacarle provecho.
Sirve que hasta te aprendes los nombre de los vecinos y podéis jugar al veo veo en el balcón, nunca sabrás a qué persona tienes delante y lo interesante que puede ser.
Vamos a crear comunidad, vamos a ser un poquito más empáticos, un poco menos egoístas y un poco más amables.
VAMOS.
#tssloveforever

👏👏👏
ReplyDeletegracias!!!
Delete👌👌👌👏👏👏
ReplyDeletemuchas gracias!
Delete